corcho

Planchas de alcornoque en bruto

Casi nadie concibe una buena botella de vino Rioja sin corcho, este se hace imprescindible para vinos de guarda. Pero lo que también pocos winelovers conocen es el proceso de fabricación del corcho.

La fabricación del corcho comienza con la selección de las mejores partes de la corteza del alcornoque. Una vez escogidas, pasan a hervirse para que adquieran una textura más flexible y aumenten su grosor. Posteriormente, hay que mantenerlas en reposo para que adquieran una forma plana.

La fabricación del corcho cuenta también con un proceso mecánico. El corcho adquiere así la forma cilíndrica, para más tarde lavarse. Son clasificados según su porosidad, resistencia y diámetro.

Existen diferentes terminaciones del corcho en función de su calidad, pudiendo ser 100% natural o colmatado, donde el corcho con imperfecciones se rellena de polvo de corcho con látex. El aglomerado está hecho con pequeños trozos de corcho y su serrín con poliuretano.

Una  vez procesado el último proceso de la fabricación del corcho es cuando las bodegas realizan sus pedidos. Muchas veces se personaliza imprimiendo el logotipo o lema deseado con el tratamiento final para cumplir su cometido: proteger el vino de los agentes externos, impidiendo la entrada de aire desde el exterior y la salida de vino desde el interior.

Un producto natural como el vino, necesita de un compañero natural como el corcho para una conservación y envejecimiento óptimo.

Bodegas Murillo Viteri

 

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