Vino en verano: 5 mitos que deberías olvidar
Con el calor llegan también muchas “normas” sobre cómo hay que beber vino. Que si el tinto no se enfría, que si el hielo es un sacrilegio, que si en verano solo apetecen blancos…
Y la verdad es que muchas veces complicamos demasiado algo que debería ser mucho más sencillo: disfrutar de una buena copa.
El vino también puede ser fresco, ligero, informal y perfecto para una terraza, una comida al aire libre o una cena de verano. Solo hace falta elegir bien el tipo de vino y servirlo a la temperatura adecuada.
Estos son algunos de los mitos más típicos sobre el vino en verano que conviene empezar a olvidar.
1. “El vino tinto nunca se enfría”
Seguro que alguna vez has pedido un tinto en una terraza en pleno agosto y te lo han servido casi caliente. Y claro… así es difícil disfrutarlo.
Aunque muchas veces se dice que el vino tinto se toma “a temperatura ambiente”, esa idea viene de hace muchos años, cuando las casas no estaban a 28 grados en verano.
La realidad es que muchos tintos jóvenes o crianzas suaves están muchísimo más ricos ligeramente frescos. No hace falta servirlos helados, pero sí puede merecer la pena meterlos unos minutos en la nevera antes de abrirlos.
En verano, esa pequeña diferencia cambia mucho la experiencia: el vino se siente más agradable, más equilibrado y menos pesado.
Si buscas un tinto fácil de disfrutar también en días de calor, puedes echar un vistazo a nuestros vinos tintos.
2. “El vino con hielo es solo para quien no entiende de vino”
Este probablemente sea uno de los debates más típicos.
Y sí, es verdad que el hielo modifica el vino: lo enfría y también puede diluirlo un poco. Pero también es verdad que en verano hay momentos en los que apetece algo más fresco, más ligero y más fácil de beber.
Cada vez más gente disfruta del vino con hielo, especialmente cuando se trata de vinos afrutados o pensados para tomarse muy frío. Y sinceramente, no pasa absolutamente nada.
A veces parece que alrededor del vino hay demasiadas reglas. Pero al final, cada uno disfruta la copa a su manera.
Nuestro Aranzubia Fresco nació precisamente con esa idea: un vino pensado para disfrutar bien frío durante el verano, incluso con hielo.
3. “En verano solo apetecen blancos o rosados”
Los blancos y rosados son perfectos para esta época, eso está claro. Son frescos, aromáticos y suelen maridar muy bien concomidas ligeras y aperitivos. Pero eso no significa que haya que olvidarse completamente del tinto durante el verano.
Hay vinos tintos más ligeros, afrutados y suaves que funcionan genial para cenas al aire libre, barbacoas o cenas informales. Sobre todo si se sirven un poco más frescos de lo habitual.
Muchas veces no es tanto cuestión del color del vino, sino del momento y de cómo se sirve.
4. “El vino solo es para ocasiones especiales”
Este quizá sea uno de los mitos más absurdos de todos.
Porque muchas veces las mejores botellas no se abren en grandes celebraciones, sino en momentos mucho más simples: una cena improvisada, una conversación larga después de comer o una noche tranquila de verano.
A veces guardamos ciertas botellas “para un día especial”… y ese día nunca llega.
Y quizá precisamente el verano sea el mejor momento para recordar que no hace falta esperar demasiado para abrir una buena botella.
5. “El vino es para el invierno y la cerveza para el verano”
Es una idea muy extendida. Sin embargo, basta con una copa de vino bien fresca en una terraza, una comida junto al mar o una cena de verano para darse cuenta de que las estaciones no deciden por nosotros.
Porque si algo tiene el vino, es que hay estilos para prácticamente cualquier momento del año. Incluso para los días más calurosos.
Además, muchas personas se sorprenden al descubrir que algunos blancos, rosados o tintos ligeros pueden resultar tan refrescantes como otras bebidas más asociadas al verano. Todo depende de la temperatura de servicio y del momento.
Al final, no hace falta elegir entre cerveza o vino. Lo importante es disfrutar de lo que más te apetezca. Y el verano también puede ser una gran época para descorchar una buena botella.
Temperatura para servir el vino en verano
Aunque cada vino tiene sus matices, esta pequeña guía puede guiarte para servir tus vinos este verano:
| Tipo de vino |
Temperatura |
| Blanco joven | 6-8º |
| Rosado | 7-9º |
| Tinto joven | 12-14º |
| Crianza suave | 14-16º |
| Reserva | 15-17º |
En resumen
El vino en verano no tiene por qué seguir unas normas rígidas. Puedes enfriar un vino, tomar un blanco muy frío, o disfrutar de un vino con hielo o descorchar una botella sin esperar una ocasión especial.
Lo importante es elegir un vino que te guste y disfrutarlo a tu manera. Si este verano te apetece descubrir vinos frescos y afrutados, puedes ver nuestra selección de vinos de Rioja y elegir el ideal para cada momento.




Buenos consejos para saborear el vino
Me parecen bastante acertadas vuestras consideraciones sobre los vinos en verano, opino muy parecido pero no siempre he convencido a algunos de mis compañeros de copa…