Una cena puede convertirse en el rato más agradable si estás con las personas indicadas. Anoche tuve el placer de compartir un par de botellas de Crianza Aranzubia (bueno, la verdad es que fueron tres…) con tres personas a las que respeto y admiro. Una de ellas (la más guapa por cierto) prefiere mantenerse en el anonimato y las otras dos son mis amigotes Alberto Vázquez-Figueroa (el escritor más leído en lengua castellana) y Alex Ormaechevarria (Grupo Azpiarán).

La gente me preguntaba: ¿Qué tienen en común dos reconocidos escritores, un estampador de chapa y un  bodeguero?

Pues tras una agradable velada en el restaurante Rio-Oja (en el que cenaba mi abuelo  hace 50 años…) me di cuenta de que lo que unía a tan variopinto grupo no era otra cosa sino grandes dosis de optimismo, entusiasmo por la vida y pasión por las cosas bien hechas.

Un abrazo para los tres y ya sabéis que en mi casa tenéis la vuestra.

Hasta la próxima.

Bodegas Murillo Viteri

Te puede interesar:

Soul Pintxos en el Irrintzi